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¡Basta de discriminación racial!
21 de marzo de 2025La islamofobia es el miedo, los prejuicios y el odio hacia las personas musulmanas.
El rechazo hacia quienes profesan el islam en muchas ocasiones conduce a la discriminación, la hostilidad y la intolerancia, y puede estar acompañado de conductas de amenaza, acoso e intimidación, llegando al extremo de la violencia.
De acuerdo con un informe presentado en 2021 por el anterior Relator Especial sobre la libertad de religión o de creencias de la ONU, Ahmed Shaheed, a partir de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos: “la desconfianza institucionalizada contra los musulmanes y quienes son percibidos como tales ha crecido hasta alcanzar las proporciones de una epidemia”.
Según este informe, las personas musulmanas refieren sentirse estigmatizadas por la sensación de pertenecer a “comunidades sospechosas”, forzadas a asumir una responsabilidad colectiva por los actos de una pequeña minoría.
En estos contextos de exclusión, miedo y desconfianza, la privación económica que suelen sufrir las personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo a menudo se ve exacerbada por la discriminación basada en la identidad musulmana.
¿Islamofobia u odio antimusulmán?
La palabra islamofobia no está exenta de polémica. Algunos expertos u organismos internacionales prefieren la etiqueta «odio antimusulmán», temiendo que el término islamofobia se utilice para condenar las críticas legítimas al islam (como a cualquier otra religión) y, por tanto, pueda socavar la libertad de expresión.
El mismo alcance del concepto de islamofobia está en discusión, pues hay quienes ponen el énfasis en la intolerancia religiosa, mientras desde otra perspectiva se considera una manifestación de racismo cultural. La islamofobia puede nutrirse de prejuicios raciales, étnicos, raciales, económicos y religiosos que se suman unos a otros, constituyendo un entramado de discriminación basado en múltiples motivos.
Asimismo, el debate se vuelve más complejo cuando se introduce la perspectiva de género: si todas las personas musulmanas que son minoría dentro de un país son susceptibles de sufrir discriminación, las mujeres musulmanas, fácilmente identificables por el velo, pueden sufrir una triple penalización: por su sexo, por la pertenencia a una comunidad étnica minoritaria y por ser musulmanas.
“Las musulmanas tienen más probabilidades de ser objeto de expresiones de odio que los musulmanes, tanto en línea como en el mundo real (…) Las prohibiciones legislativas de la vestimenta religiosa y los códigos de vestimenta en el lugar de estudio o trabajo pueden excluir directamente a las mujeres de ciertos contextos laborales, o conducir a su autoexclusión de determinadas profesiones y empleos”, advierte la ONU.
Islamofobia y medios de comunicación
En un estudio del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), liderado por Pilar Garrido, profesora de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Murcia (UMU), se encontró que casi la mitad (45,8%) de los artículos recogidos en diferentes medios de comunicación relacionados con la comunidad musulmana, entre 2017 y 2021, contienen mensajes islamófobos.
Si la cifra resulta alta, el informe registra una tendencia a la baja, debido a que, durante el primer año del análisis, coincidiendo con los atentados terroristas de corte yihadista en Cataluña (Barcelona y Cambrils), los mensajes de odio contra la comunidad musulmana rozaban el 62%.
Tras analizar más de seis mil artículos publicados en diversos medios de comunicación españoles, el estudió encontró que casi el 80 % de las informaciones que hablan sobre la comunidad musulmana están relacionadas con el terrorismo o la radicalización violenta.
Por el contrario, solo el 17,3% de las piezas periodísticas del muestreo contienen voces musulmanas hablando de su propia realidad.
“Sería necesario que los medios de comunicación tomaran conciencia, además de una revisión deontológica (ética y rigor), del impacto que genera en los lectores y, en el ecosistema mediático y social, la oferta sostenida de noticias negativas sobre la comunidad musulmana”, concluye el informe.
Hacer frente a la islamofobia
Muchos gobiernos han tomado medidas para combatir la islamofobia, como la promulgación en España de la Ley 15/2022 integral para la igualdad de trato y la no discriminación, que en su artículo 2 establece:
“Nadie podrá ser discriminado por razón de nacimiento, origen racial o étnico, sexo, religión, convicción u opinión, edad, discapacidad, orientación o identidad sexual, expresión de género, enfermedad o condición de salud, estado serológico y/o predisposición genética a sufrir patologías y trastornos, lengua, situación socioeconómica, o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
La mentalidad islamófoba se caracteriza por referirse al islam como si fuese un credo monolítico y fundamentalista que defiende la violencia, el sexismo y la homofobia, sin tomar en cuenta que la religión musulmana, con sus diferentes ramas, contiene interpretaciones y prácticas muy diversas entre sus 1.900 millones de seguidores en todo el mundo.
Las redes sociales son espacios que funcionan como difusores de mensajes de odio hacia los musulmanes. Puedes adoptar un papel activo si denuncias las cuentas que propagan este tipo de contenido.
Aprende a desconfiar de aquellas informaciones en medios de comunicación sobre la población musulmana que no tomen en cuenta el punto de vista ni den voz a personas que profesen esta religión.
Es una buena idea dudar de las teorías de la conspiración, esparcidas por grupos de extrema derecha, basadas en discursos xenófobos y racistas sobre los musulmanes, como que las personas migrantes o refugiadas que practican el islam son en su mayoría “varones en edad militar” o que reciben ayudas económicas en perjuicio de la ciudadanía española.
Por último, si has sido testigo o víctima de algún incidente de discriminación o de odio, en el siguiente enlace del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia encontrarás información sobre cómo denunciar.
Este 15 de marzo, Día Internacional de la lucha contra la islamofobia, viene bien recordar la Declaración sobre la Eliminación de Todas las Formas de Intolerancia y Discriminación Fundadas en la Religión o las Convicciones (ONU, 1981):
«Nadie será objeto de coacción que pueda menoscabar su libertad de tener una religión o convicciones de su elección».


