
Recursos de la Junta de Andalucía contra la Violencia de Género
12 de mayo de 2025
10 claves legales para migrantes que sufren violencia de género
21 de mayo de 2025La trata de personas aumenta (un 25% en 2022) y las niñas son las más vulnerables del mundo junto con las mujeres, según el Informe Mundial 2024 de la ONU contra la Droga y el Delito (UNODC). En este sentido, la trata de menores aumentó un 31 %, y en el caso de las menores el incremento fue aún mayor: un alarmante 38 %. De todas las identificadas como víctimas, el 60 % fueron explotadas sexualmente. El informe confirma así que el género sigue siendo un factor determinante en esta forma extrema de violencia.
Además, el estudio alerta sobre un repunte de otras formas de trata: la explotación laboral creció un 47 % en tres años, y los matrimonios forzados continúan en ascenso, incluso en países europeos como España. La pobreza, los conflictos armados y el cambio climático están dejando a millones de personas expuestas a redes de trata. Incluso en países de ingresos altos, el número de niñas víctimas de explotación sexual ha aumentado, alertó Ghada Waly, Directora Ejecutiva de UNODC.
¿Qué es la trata de seres humanos?
La trata es uno de los tres negocios ilícitos más rentables del mundo e implica tres elementos: acción (captación o traslado), medios (engaño o abuso) y finalidad (explotación sexual, laboral, esclavitud o extracción de órganos). Además, la explotación sexual es una violencia marcada por la desigualdad de género y tiene unas características especialmente crueles:
- Vulnera derechos como la dignidad, la libertad y la igualdad.
- Afecta mayoritariamente a mujeres y niñas
- Se alimenta de las desigualdades estructurales en educación, acceso a empleo digno y condiciones de vida.
Hay que diferenciar la trata del tráfico ilícito: mientras la primera implica explotación, la segunda facilita el cruce ilegal de fronteras a cambio de dinero, sin necesariamente involucrar explotación.
España como un reflejo del mundo
En 2024, 1.794 personas fueron liberadas de redes de trata en España, un 22 % más que el año anterior. Más de la mitad fueron explotadas sexualmente. Aunque en el país la trata está tipificada como delito (artículo 177 bis del Código Penal), el informe Cadenas invisibles de Amnistía Internacional denuncia deficiencias en la identificación de víctimas y una escasa coordinación institucional, agravadas por la falta de detección temprana y diligencia policial.
En relación con la explotación laboral, se ha observado un aumento del 51% en el número de víctimas en comparación con periodos anteriores. Pero, la distribución por género se mantiene estable: el 56% de las víctimas son mujeres y el 44% hombres, ambos de origen colombiano.
En cuanto a trata y explotación sexual, se identificaron 632 víctimas (256 de trata y 376 de explotación), incluyendo a 15 niñas y 1 niño. El 98% de estas víctimas son mujeres, y el 79% de origen latinoamericano, principalmente de Colombia y Venezuela. En cuanto a nacionalidades, las mujeres colombianas son las más afectadas, mientras que las marroquíes, que antaño encabezaban las cifras, ocupan el segundo lugar. La trata con fines de matrimonios forzados es la única modalidad presente de forma continua. En 2024, se registró su incidencia más alta, con 8 víctimas, todas mujeres, de las cuales 6 eran menores de edad.
Europa en cifras
A nivel europeo, en 2023, se registraron aproximadamente 10.793 víctimas de trata, lo que supone un aumento del 6,9% respecto al año anterior, según datos de Eurostat. Esta cifra es la más alta desde 2008. Asimismo, en ese mismo año hubo 24 víctimas de trata por cada millón de habitantes, frente a las 23 víctimas por millón registradas en 2022.
Según la Comisión Europea, las víctimas aumentaron un 20,5 %, siendo la explotación sexual la forma más común (49 %), y el 92 % de esas víctimas eran mujeres. Las tasas más elevadas de víctimas se observaron en Luxemburgo, Grecia, Países Bajos, Austria y Suecia, probablemente por una mayor capacidad de los sistemas judiciales y sociales para identificar a las víctimas, sugiere Eurostat.
En cuanto al perfil de las personas, casi dos tercios de las víctimas registradas eran mujeres o niñas. Esto implica un aumento de 0,5 puntos porcentuales respecto a 2022. La explotación sexual sigue siendo la principal modalidad de trata denunciada, representando el 43,8% de los casos en 2023, aunque ha disminuido desde 2008.
Por otro lado, hay un aumento significativo de las víctimas con fines de trabajos o servicios forzados. Entre 2008 y 2018, este tipo de explotación representó entre el 14% y el 21% de los casos, mientras que a partir de 2019 la proporción se incrementó, situándose entre el 28% y el 41%. La trata con fines de extracción de órganos y otras formas representó el 20,2 % de los casos en 2023.
África bajo alerta por trata
La edición de 2024 del Informe de la UNODC marcó un hito histórico al alcanzar la mayor cobertura desde su creación en 2009: por primera vez se incluye un análisis exhaustivo de África, abarcando la situación en 156 países de todas las regiones y subregiones del mundo.
El informe revela que las víctimas de trata originarias del continente vecino son las que llegan a un mayor número de destinos a nivel global. En 2022, personas de al menos 162 nacionalidades fueron identificadas como víctimas en 128 países de destino, y el 31% de los flujos transfronterizos detectados involucraba a personas procedentes de países africanos. Además, las principales víctimas son menores explotados sexualmente, laboralmente o forzados a la mendicidad.
El aumento global en la detección de víctimas infantiles se explica, en gran medida, por el incremento de los casos reportados en el África subsahariana. Finalmente, la trata de personas sigue siendo una forma extrema de violencia sostenida por desigualdades estructurales. A pesar del aumento en la detección de casos, la mayoría de las víctimas continúan sin ser identificadas ni protegidas.


